La Mujer y el Liderazgo de nuevo tipo
Jueves, Junio 5th, 2008Quienes hemos nacido durante la segunda mitad del siglo XX sabemos cómo es la crianza en una familia y sociedad patriarcal. La figura paterna y masculina era la dominante, mientras que la mujer y madre estaba destinada a cumplir las disposiciones del “jefe de familia” . Asistimos desde hace algunas décadas al fin del régimen patriarcal que sin ser sustituído totalmente por un “matriarcado” estamos camino a un nuevo régimen basado en un sistema de relaciones horizontal y democrático.
En ese marco las prácticas gerenciales están experimentando una revolución y tienden a reinventarse. Hemos pasado de la tradicional postura de control y comando militarizado -con todos los conflictos asociados al poder y a la autoridad- al otro extremo del péndulo, es decir, a una posición más colaborativa y participativa. Es en este punto donde el liderazgo de la mujer está cobrando un protagonismo que nunca antes se ha visto. El management se está “feminizando” , sin ánimo de ser peyorativo con ésta afirmación, pues, también está ocurriendo en las organizaciones castrenses donde la mujer ha sido admitida en una profesión tradicionalmente masculina.
La influencia de las competencias, capacidades, habilidades y conocimientos de la mujer favorece un mejor desempeño de cualquier organización y está transformando los entornos familiares, sociales, empresariales y laborables haciéndolos flexibles y abiertos al cambio.
Dicho movimiento pendular para la cual no están preparadas muchas organizaciones, especialmente de corte patriarcal, requiere de una adaptación al cambio, de un período de transición que permita expandir la “zona de comodidad” de los jefes y subordinados para convertirse en verdaderos directivos y colaboradores. Esta nueva situación requiere vencer la natural resistencia al cambio y de un nuevo tipo de liderazgo.
Estamos asistiendo a la sustitución del viejo modelo gerencial surgido en la segunda mitad del siglo XX por otro nuevo modelo. Así tenemos que, si antes la cuestión era, cómo hacer para que la gente cumpla con las metas de la organización; ahora, la cuestión es cómo construir organizaciones que despierten e inspiren creatividad, pasión e iniciativa. Estas capacidades humanas no se pueden imponer, sea cual fuere el tipo de organización.
La imaginación y el compromiso son valores que la gente elige o no practicarlos todos los días, pero se pueden aprender, como tambien enseñar.
El protagonismo de la mujer en varias esferas de la actividad humana ha sido fundamental para el surgimiento de un nuevo tipo de liderazgo. Un liderazgo que construya relaciones e interacciones de servicio y que no pretenda como objetivo central el formar seguidores, sino nuevos líderes al servicio de los demás y de la organización en cada uno de sus distintos estamentos.
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