El Coach en su Liderazgo
1 Agosto, 2008 por raulvch
Cuando en el 2005 hice el proceso de vida en Life Symphony conocí a las personas que me invitaron a ver en mí todas mis posibilidades, que me invitaron a distinguir lo que me funcionaba de lo que no me funcionaba, que me impulsó y motivó a tomar acción en mi vida y ser mis resultados. Esas personas eran los Coaches o en singular Coach.
La primera vez al escucharlos y verlos sentía que eran seres extraordinarios, de otro planeta, cuando en verdad son las personas más sencillas y humildes que ha dado la tierra, que con mucho amor y desprendimiento nos apoyaban en nuestra transformación. Ese año aprendí lo que en mis 45 años no lo había hecho (en ese entonces tenía esa edad) a partir de la interacción con las personas. Me dí cuenta que antes vivía en “automático” o mejor dicho, sobrevivía.
Ser Coach es un aprendizaje constante para estar siempre predispuesto en apoyar a las personas que soliciten o que necesiten coaching con el fin de desarrollar todo su potencial. Este aprendizaje lo ubica al coach como colaborador del desarrollo de lo mejor de las demás personas, de su autoestima, de la confianza de sí mismos. El Coach no tiene que brillar como brilla el Profesor o un Motivador. Su luz es como la de un dimer que se regula de acuerdo a la exigencia del momento. No toda oscuridad es negativa, así como todas las luces tampoco son buenas. Una luz al final del túnel, puede ser una locomotora que viene en sentido contrario.
El Coach se hace en la práctica, en la interacción del aprendizaje, en la vida diaria asumiendo liderazgo de su propia vida, siendo ejemplo y fuente de transformación. Genera determinadas competencias y técnicas que le posibilitan interactuar con el coachee de manera natural en una sesión de coaching. Básicamente desarrolla un conocimiento intuitivo que sustenta la pregunta intencional durante el proceso de coaching. Su visión personal es una visión de futuro con convicción.
En resumen, el Coach es un lider transformacional que impacta en las vidas de las personas apoyándolas a ser Emprendedores, a emprender su propia transformación, a encontrar en el camino sus propias respuestas. Mientras que el Coach da las semillas y la tierra cultivable, el coachee hace su propio trabajo, siembra, riega, limpia, abona y cosecha. El Coach no provee ni peces, ni pan, el nutrir permanentemente con soluciones que satisfagan al coachee, les quita el “hambre”, sin embargo el coaching requiere de las personas cerebros hambrientos y apetito creativo.
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Tags: aprendizaje, coach, coaching, conviccion, crecimiento personal, liderazgo, Liderazgo en la Era del Conocimiento, pensamientos positivos, PNL, proyecto de vida, superacion personal, vision

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